Los niños y los perros tienen mucho en común: ¡son curiosos, impacientes y se emocionan con facilidad! Por eso es importante supervisar cuidadosamente los primeros encuentros entre un nuevo cachorro y tus hijos. Las recompensas pueden ser maravillosas: un vínculo verdaderamente estrecho y un amor por los perros para toda la vida. Pero si no tomas precauciones, algunos errores pueden conducir a complicaciones.
El comienzo: en busca de un nuevo cachorro
Cuando comienzas a pensar en tener un nuevo perro, generalmente piensas primero en los beneficios para los niños. A muchos niños les encanta jugar con los perros y tienen una conexión especial con ellos. Así que haz todo lo posible para involucrar a tu hijo en el proceso de encontrar un nuevo cachorro.
En tu búsqueda, ten en cuenta las necesidades tuyas y de tu familia. Puede ser beneficioso elegir algunas opciones y comenzar tu investigación sobre la personalidad de la raza o cómo interactúan con los niños en general.
Un perro puede llamar tu atención y quizás quieras llevarlo a tu nuevo hogar, así que investiga la historia de tus razas preferidas antes de visitarlo.
Establece las reglas de la casa
Antes de conocer a tu nuevo amigo, asegúrate de tener reglas de la casa que todos los miembros de la familia entiendan. Así es como entrenarás a tu perro, debes enseñarle a tu hijo las reglas de tener un nuevo perro en la casa.
Asegúrate de discutir otros temas infantiles, como la necesidad de tener un cuidado y de respetar a la mascota de la familia.
Aquí hay algunas sugerencias:
- Mantener la voz tranquila alrededor del perro y mantener una energía tranquila y asertiva.
- En lugar de decirle a tu hijo que no tire, apriete o empuje al perro, dile que lo acaricie suavemente y sólo cuando el perro se le acerque. Esto le enseñará al niño a respetar los límites y traerá más confianza a su perro.
- Cuando el perro está durmiendo, es el momento de enseñar a los niños que estas son zonas prohibidas y darle a su perro un lugar seguro para relajarse es importante para la seguridad de todos.
el primer encuentro
Una vez que hayas encontrado algunas opciones y obtenido la opinión de tu hijo, es importante visitar a los perros que te interesan antes de comprometerte a conseguir uno. No todos los perros de rescate funcionan bien para los niños, por lo que es importante averiguar la personalidad y el nivel de energía del perro.
Si tu hijo nunca ha tenido mucho contacto directo con perros, es posible que se sienta intimidado y necesite ayuda para conocer a un posible cachorro. Asegúrate de guiarlo en un acercamiento lento y deja que el perro se acerque a ellos. Esto le permitirá a tu perro conocerlo en sus propios términos y es una excelente manera de formar un fuerte vínculo de confianza entre tú y el perro desde el principio.
Ahora es un buen momento para mencionar cosas como «no te acerques demasiado, no le mires a los ojos y no lo acaricies sin preguntar» si tu hijo no está familiarizado con el lenguaje corporal de los perros.
Si notas alguna señal de miedo o nerviosismo por parte de tu hijo, finaliza la reunión. Ese no debería ser un buen momento para presionar al niño a que supere su miedo. Este es un momento para que tu hijo se acostumbre y se sienta cómodo con un posible nuevo miembro de la familia.
10 pasos para traer a tu nuevo perro a casa
Después de investigar y visitar algunas razas, ¡finalmente estás listo para llevar a tu nuevo miembro de la familia a casa! Asegúrate de seguir estos consejos:
- Hasta que estés seguro de que el cachorro y el niño saben cómo comportarse el uno con el otro, debes estar siempre presente.
- Deja que el cachorro olfatee su camino hacia los niños, no al revés. Esto puede ser muy difícil de entender para los niños. Pueden emocionarse cuando ven a un perro y quieren correr y comenzar a acariciarlo, lo que puede desencadenar una reacción del perro.
- Enseña a tus hijos que los perros tienen zonas de espacio que deben ser respetadas. Hay un área pública, un área social y un área íntima. No debes estar en la zona íntima a menos que el perro te haya indicado que está bien.
- Estudia y enseña a tus hijos sobre el lenguaje corporal canino. Al igual que tú, tu hijo debería poder dejar de jugar si ve signos de dominio.
- Fomenta la paciencia. Entre ocho y diez semanas, un nuevo cachorro se encuentra en el llamado período de miedo mientras explora el mundo. Combina esto con el hecho de que los niños y los cachorros se excitan fácilmente, y el resultado pueden ser malentendidos que pongan a ambos a la defensiva. Las interacciones lentas y pacientes dejan espacio para que todos aprendan qué comportamiento es divertido y seguro.
- Muestra la forma en que quieres que tus hijos se acerquen al cachorro. Una vez que aprendan esto en casa, también entenderán la forma segura de acercarse a otros perros.
- Incluye a los niños en tus paseos. Tu hijo le ayudará a enseñarle a su cachorro a obedecer y seguir tu ejemplo y el de su hijo. Estas primeras lecciones nutrirán y fortalecerán una relación saludable entre el dueño y el perro a medida que el niño y el cachorro crecen.
- Pide a tus hijos que te ayuden a cuidar al cachorro. Tener un perro es una excelente manera de establecer reglas para tus hijos y enseñarles responsabilidad. Dependiendo de la edad de tus hijos, deberían poder, y esperar, sacar a pasear al cachorro, alimentarlo y limpiarlo.
- Los niños pueden participar en el entrenamiento. Tanto los niños como los perros aprenden haciendo. Una lección fácil es aplaudir suavemente para que venga el perro. Esta es una prueba de personalidad que los entrenadores usan para juzgar el temperamento de un perro. Pero también es una buena introducción a la idea de que debe acudir cuando se le llame. Un cachorro que viene corriendo de inmediato probablemente sea más dominante. Quien inicialmente es tímido pero luego acepta el afecto tiene una disposición más amable hacia los humanos.
- Deja que los niños le enseñen a tu perro a buscar. Arruga un pedazo de papel, muévelo frente al cachorro y luego tíralo suavemente a unos metros de distancia. Su cachorro debe oler el papel y puede devolverlo al lanzador después de un tiempo.
Beneficios de cuidar a un perro
Tener un perro tiene numerosos beneficios y muchas actividades prácticas le enseñarán a tu hijo valiosas lecciones de responsabilidad.
Principales beneficios para tu hijo:
- Cuidar o ayudar a cuidar a un cachorro aumentará la empatía de los niños y su comprensión del ciclo de vida.
- Los cachorros brindan infinitas oportunidades para hacer ejercicio y jugar, sin mencionar un mejor amigo para tu pequeño.
- Los estudios muestran que los niños que tienen un amigo peludo enferman menos.
- Los niños con enfermedades crónicas a menudo pueden sobrellevar mejor sus tratamientos cuando tienen un compañero canino.
- En general, las mascotas a temprana edad ayudarán a los niños a aprender a respetar todo tipo de animales.
Principales beneficios para ti:
- Tener un perro puede ayudarte a mantenerte saludable y fuerte mientras mantiene tu sistema inmunológico resistente.
- Los perros no solo brindan una sensación de bienestar emocional, sino también compañía para quienes viven solos.
- Tener un perro puede ayudar a las personas a recuperarse de un trauma o depresión, como la pérdida de un ser querido.
- Los perros también son una excelente manera de conocer gente nueva y hacer nuevos amigos.
- Los cachorros pueden construir un vínculo familiar al unir a las personas, lo que les enseña a trabajar en equipo y a cooperar.




