Muchas personas no sacan a pasear a sus perros tanto como deberían porque tienen problemas para mantener a su perro bajo control. Ya sea que el perro tira, se abalanza o por otros problemas caninos, ¡hay esperanza! Estos son los consejos sobre cómo pasear a tu perro, mantener el control y asegurarte de tener el collar y la correa correctas.
1. Se consciente de tu energía y lenguaje corporal cuando pasees a tu perro.
Asegúrate de comunicar un mensaje que diga: ‘¡Soy el líder de la manada!’ Mantén la cabeza erguida y los hombros hacia atrás. Piensa en pensamientos positivos y visualice que el paseo del perro va bien. Es posible que te sorprendas de los resultados.
2. Mantén la correa corta pero no apretada.

Este sencillo consejo puede ahorrarte muchos dolores de cabeza. Las correas flexibles y otras que son más largas hacen que te resulte más difícil comunicarte con tu perro y te facilitan ir a dónde quieras. Pero no olvides que también es importante mantener suelta la correa del perro. Si realizas una corrección después de un comportamiento problemático, debe ser rápida y luego la correa del perro debe volver a estar relajada.
3. Coloca el collar encima del cuello.
Si alguna vez has visto un perro de trineo, notarás que el arnés
está alrededor de la parte inferior del cuello del perro, cerca de los hombros. ¿Por qué? Aquí es donde se encuentra el poder de tracción del perro. De hecho, estás ayudando a tu perro a tirar de ti si pones la correa allí. En cambio, si colocas el arnés en la parte superior de su cuello, es el área más sensible. Si tienes problemas para mantener la correa en su lugar, consulta los tipos de correas, que están diseñadas para evitar que la correa se deslice.
4. Graba el paseo del perro.
Pídele a un amigo o familiar que te grabe paseando al perro. Puede ser más fácil ver las áreas problemáticas después. ¿Cómo es tú postura? ¿Cómo reaccionas cuando tu perro se porta mal? Estás poniendo tensión en el collar del perro.
? Estos son el tipo de cosas que deberías estar buscando mientras revisas la grabación. Si no tienes acceso a grabarlo, pídele a alguien que camine contigo y luego que te cuente lo que notó.
5. Consigue la ayuda de perros equilibrados.
Si tu perro ladra o ataca a otros perros con los que se cruza en el paseo, tómate el tiempo para hacer esa actividad con otro perro en quien confíe. De esa manera, puedes practicar mantener la calma y corregir a tu perro. Entonces, cuando el problema del perro surge cuando no lo esperas, te sentirás más capaz de manejarlo y esa confianza se la transmitirás a tu perro.
6. ¡Practica caminar!
¡Tú y tu perro no mejorarán si no sales y lo haces! Premia cada éxito en el camino. Aprende de los días malos, pero no te detengas en ellos. ¡Y luego, un día, descubrirás que lo has logrado!




