Al igual que las personas, los perros se aburren con la misma rutina diaria. Mantenerlos mentalmente desafiados y exponerlos constantemente a cosas nuevas es tan importante como llevarlos a caminar y hacer ejercicio. Los perros aburridos desarrollan comportamientos destructivos y descargan su energía negativa en cosas como tus muebles.
Aquí hay algunas formas creativas de estimular la mente de tu perro para que no se aburra y se porte mal:
Trabaja en un nuevo truco
Cada vez que involucras a tu perro en una sesión de entrenamiento, le estás ofreciendo un desafío mental. Busca nuevos trucos con los que trabajar. Si estás listo para ir más allá de los comandos básicos, consulta libros, busca en Internet y pídele a un entrenador nuevos trucos e ideas de entrenamiento.
Aunque tu perro sea adulto, está demostrado que puede aprender trucos nuevos si se trabaja con él. Incluso si se te resiste, puedes inscribirlo en una escuela de obediencia o bien contratar a un educador. Verás como tu perro cambia su comportamiento y disminuye su ansiedad tanto en casa como al relacionarse con otros perros. Al desafiarlo mentalmente, se encontrará más calmado y cambiará por completo su temperamento.
2. Juega con juegos interactivos o juguetes con tu perro
Compra un juego interactivo para perros o un rompecabezas canino para desafiar a tu perro. Involúcrale en un juego. Ofrece a tu perro uno de los muchos juguetes que te permiten esconder golosinas y objetos en su interior y ayúdale a resolverlo.
El hecho de tener que averiguar cómo encontrar las golosinas es todo un desafío para ellos. Su cerebro trabaja intensamente para lograrlo y es una alternativa estupenda de cansar a tu perro a parte de sus paseos.
3. Haz recados con tu perro
Incluso una carrera rápida al buzón, ir de visita a la casa de un amigo o un paseo hasta el lavado de coches pondrán a su perro cara a cara con una variedad de estimulantes.
En estas ocasiones, nuestro perro se encontrará con un montón de sonidos distintos e incluso experimentará cosas totalmente nuevas para él. Todos estos estímulos harán que su cerebro trabaje para poder asimilar todo y llegará a casa tranquilo e incluso con cierto cansancio, aunque no haya sido por un ejercicio físico agotador.
4. Dale a tu perro un trabajo que hacer
Los perros se crían para completar tareas como la caza y el pastoreo. Cuando no son capaces de cumplir con este tipo de funciones, pueden inquietarse. Involucra a tu perro en un juego de Frisbee. Involúcralo en un deporte como la agilidad. Llévalo a dar un largo paseo, caminar o nadar. Encuentra trabajos que coincidan con la raza de tu perro. Si tienes un perro perdiguero, por ejemplo, nada te satisfará más que un buen juego de búsqueda.
5. Presenta a tu perro caras nuevas
Cada vez que tu perro conoce a una nueva persona o compañero canino, se le abre un mundo nuevo lleno de imágenes, sonidos y olores. Llevar a tu perro a lugares como el parque canino, le dará una gran oportunidad de involucrar sus sentidos.
6. Dale juguetes nuevos y cambia los viejos
No querrías jugar con lo mismo todos los días, ¿verdad? Así que no debes esperar que tu perro siga queriendo el mismo juguete que ha tenido durante meses. Dale un juguete para que juegue durante una temporada y cuando se canse, cámbialo por otro.
En muchas ocasiones, nuestro perro se junta con una cantidad considerable de juguetes. Parece que trascurrido un tiempo, nuestro perro se aburre y deja de prestar la misma atención a sus juguetes. Pero, si intercambiamos juguetes más nuevos con algunos que ya tuviera, veremos como ese cambio le hace estar igual de emocionado. Interpretará que ese juguete es prácticamente nuevo para él si estuvo durante una larga temporada sin usarlo.




