Cuando tu perro no escucha tus órdenes, puede ser frustrante y también peligroso. Después de todo, este tipo de comunicación puede ayudar a mantener a tu perro fuera de problemas, evitando que salga corriendo a una calle concurrida o que coma algo que no debería. También puede ayudarlo a También puede contribuir a mantener la calma al ayudarle a controlar los comportamientos problemáticos

Pero no siempre es fácil llegar a la raíz del problema. Entonces, ¿Dónde comenzar si mi perro no obedece, ya sea en situaciones específicas o todo el tiempo? Estos son algunos de los problemas que puedes encontrar.
Eliminar el exceso de energía
Si alguna vez has tratado de comunicarte con un niño hiperactivo, sabes lo molesto que puede ser la energía emocionada. No es diferente con los perros. Cuando tu perro está ansioso su único objetivo es liberar toda la energía contenida en su interior, y le va a costar mucho escucharle.
Así que recuerda practicar primero el ejercicio, luego la disciplina, luego el cariño. Una caminata diaria que realmente agote toda la energía de tu perro será de gran ayuda.
Sé coherente
Si tu perro recibe diferentes mensajes sobre su comportamiento, no entenderá lo que quieres de él. Lo mismo ocurre si cada uno de los miembros de la familia aplica reglas diferentes. Siéntate en familia y debate las normas, los límites y las restricciones que deseas establecer para tu perro. Puede ser útil anotarlas y exponerlas en algún lugar visible.
Domina tu energía
Los perros escuchan a los líderes de su manada, y solo puedes ser ese líder si muestras una energía tranquila y asertiva. Si estás frenético e inseguro cuando das una orden, tu perro la ignorará. Desafortunadamente, muchos de nosotros no somos realmente conscientes de la energía que estamos emitiendo. Pídele a un amigo que observe tu comportamiento y te dé su opinión, o incluso puedes grabarlo para que así lo veas por ti mismo.
Volver a lo básico
¿Tu perro conoce realmente la orden? Algunos perros pueden necesitar cientos o incluso miles de repeticiones para aprender una nueva habilidad. La práctica hace la perfección. Es posible que tengas que volver a centrarte en el adiestramiento para asegurarte de que tu perro realmente lo domina.
Deja de confiar en las órdenes verbales
Los perros no hablan entre sí; utilizan la energía y el lenguaje corporal para comunicarse. Por ello, no es de extrañar que a veces les cueste captar nuestras órdenes verbales, especialmente cuando son sometidos por nuestro constante parloteo durante todo el día.
Aunque conozcan una orden, es posible que lo asocien más con una señal no verbal que le das al mismo tiempo, algo de lo que quizás ni siquiera te des cuenta que estás haciendo.
Si tu perro te está escuchando, considera lo que puede haber cambiado en su presencia física. ¿Tienes un bebé en brazos? ¿Estás sentado? ¿Estás mirando hacia otro lado? Pequeños cambios como estos, pueden afectar a tu capacidad para comunicar completamente el mensaje como lo harías normalmente.
Observa el estado emocional de tu perro
Además de la energía acumulada, tu perro puede distraerse con una variedad de emociones. Si está tratando de entrenarlo para que venga cuando se acerque el perro de un vecino, su perro puede estar tan concentrado en reclamar su territorio que lo ha ignorado. O puede estar tan asustado por el sonido de los truenos y relámpagos que hay poco espacio mental para escuchar su orden. Antes de conseguir que tu perro te escuche de verdad, tienes que solucionar el problema de fondo.
Si sigues teniendo problemas, considera contratar a un profesional para que te ayude. La comunicación entre tú y tu perro es importante para ambos y vale la pena invertir tu tiempo y energía.




